El tiempo de la profecía

Son tantos los desafíos que nos interpelan hoy, como cristianos. Por ejemplo, la gestión individual e inicua de las riquezas, que es causa de injusticia y de muerte de muchos/as; la opción por la guerra en nombre de meros intereses nacionales y locales, que inviabiliza la construcción de la paz; el silencio ante el grito desesperado de los pobres, que revela el proyecto de una sociedad clasificada y dividida en lugar de una fraterna; la cuestión climática, constantemente ignorada, hasta que no nos toca individualmente; la insensibilidad ante la diversidad, que impide el surgimiento de una sociedad diversa, etc.